La violación sexual contra las mujeres como practica de guerra

©The Testimony, 2015 - Netflix
Por Jeimy Paola Garcia Diaz

Durante el trascurso de la historia, se ha evidenciado el papel activo del hombre en el conflicto, quien por costumbre es quien avanza hacia las filas de la batalla, y en quien se ha puesto la responsabilidad de la protección tanto del hogar como de la sociedad, la mujer por su parte ha tenido un papel un poco más pasivo en la historia de la guerra, casi que invisibilizada, y a pesar del importante papel que ha desarrollado en la retaguardia del conflicto, es común que su función se omita en la historia, la subyugación permanente de las mujeres donde el hombre manda y la mujer obedece, no se encuentra aislada del contexto de la guerra.

Por siglos se le ha hecho creer a la mujer que su papel en la historia, ha sido el del centro del hogar, que aunque en realidad es importante, dista de ser el único que realizan las mujeres, siempre se ve la figura femenina como la representación de la fragilidad, donde la necesidad de protección por el hombre es completamente necesaria, la imagen eterna de la mujer complaciente dedicada a su esposo e hijos, de esta forma empequeñeciendo su función y su papel en la construcción de la sociedad, cuando los hombres partían a la guerra, las mujeres quedaban a cargo del hogar, asumiendo el papel de hombre ausente, sin que esto fuera tenido en cuenta como importante, al contrario, quedando al margen de la sociedad, muchas veces sin voz y sin posibilidad de opinar o decidir por sí mismas.

Durante la guerra se aumenta la brecha de género en las sociedades que las sufren, el hombre con su poderío, y fuerza física se adueña del conflicto, dejando a la mujer sufriendo en otro escenario como víctima, estos roles tienen un profundo impacto en las estructuras de la sociedad, los conflictos armados generan destrucción en la vida de sus participantes y de esto no es ajena la mujer, quien se ha hecho participe en la guerra ya no solo como fiel acompañante en las trincheras del conflicto, si no que comenzó a ser vista como botín de guerra, evidenciándose a lo largo de la historia en episodios de violencia sexual en el contexto del conflicto armado.

La mujer vista como frágil, con necesidad de protección y simplemente dominable, ha hecho que de alguna forma, sea fácilmente utilizada en la historia de la guerra, como objeto de múltiples ultrajes, y la parte sexual no es ajena a esto, en una sociedad basada en la masculinidad hegemónica, que puede utilizar a la mujer para satisfacer sus instintos básicos, y en el cual el campo de batalla se traslada al cuerpo de las mujeres.

La violencia se encuentra presente de forma transversal en todas las sociedades donde se establezcan relaciones de poder, de esta forma se crea una dinámica entre dominante y dominado, se entiende la violencia como el uso de la fuerza para obtener un fin, la violencia sexual en el contexto de la guerra por su parte, ha sido definida por la Organización Panamericana de la Salud como la violación por desconocidos, la violación sistemática, y esclavitud sexual entre otros.

Esta práctica de violencia que no solo es dirigida hacia las mujeres, y de la cual también han sido víctimas hombres, no es un acto contemporáneo, es común encontrar en relatos históricos, pasajes dedicados a describir como la mujer se ha encontrado en este escenario en múltiples ocasiones; desde la Antigua Roma con el rapto de las Sabinas, la esclavitud sexual de las mujeres en la segunda guerra mundial por parte del ejército japonés, los episodios generados en la independencia de la India o en Bangladesh cuando se creó como Estado independiente, estos son algunos de los episodios históricos que han dado cuenta de la violencia sexual contra las mujeres. Este fenómeno social que no solo se ve en el contexto de la guerra, se puede interpretar desde varios puntos de vista; social, psicológico, físico. Desde el punto de vista social, la violencia sexual es utilizada como un arma de dominación social, sembrando la semilla de un miedo coherente con el detrimento ejercido, al hacer daño a la mujer como centro del hogar, se daña la comunidad, quebrando su base, se genera un deterioro en la célula básica de la sociedad que difícilmente puede ser recuperada, la mujer como formadora del hogar es utilizada como objeto, de distorsión de la sociedad.

La mujer pierde su fuerza constructora y se convierte en víctima, resquebrajando su vida en relación, perdiendo su valor como ser humano, marginándose de la vida social, esta situación dentro de la sociedad, se ve aumentado cuando a la mujer como víctima se le juzga y estigmatiza como causante de su violación, causando mayor aislamiento social y limitando la posibilidad de recuperarse de las secuelas del evento.

Psicológicamente el daño no es menor, tanto para la mujer como para el hombre, el propósito de la violencia sexual no se basa en satisfacer instintos básicos, también encuentra su utilización como un arma de guerra efectiva en términos de daño directo y colateral, además no genera costos adicionales, se constituyen en un botín de guerra, la idea de ¨yo he demostrado que eres incapaz de proteger a tus mujeres¨ causa la desmoralización del ejército, que fácilmente es utilizada por el adversario, una humillación al enemigo al fallar en su tarea de protectores.

La guerra en el ámbito psicológico afecta múltiples generaciones, crea una incesante pérdida de pertenencia, secuelas mentales y físicas muy dolorosas que perduran y son transmitidas al entorno, se pierde la autonomía personal y sexual, la posibilidad de decidir sobre el propio cuerpo, implica la perdida de la autonomía, es una dinámica que busca asentar la dominación, los victimarios se constituyen en propietarios de la vida de las personas, la cosificación de la mujer y de la misma forma objeto de destrucción.

Las lesiones físicas son evidentes en este tipo de violencia, el uso de la fuerza para acceder físicamente de forma sexual a una mujer o también a los hombres, indudablemente genera traumatismos externos y en los órganos reproductivos; laceraciones, desgarros, lesiones que pueden variar en su complejidad, desde limitaciones físicas temporales o causando en ocasiones infecciones severas y la misma muerte de sus víctimas. Otra consecuencia de las violaciones es la transmisión de enfermedades infectocontagiosas; la más común de ellas el VIH, lo cual se convierte en un problema de salud para el Estado.

En ¨El testimonio¨ documental acerca del tribunal de violaciones más grande en la historia del Congo: el proceso de Minda, Campo militar Goma Fard se evidencian estas situaciones, todas generadas como efecto del uso de la violencia sexual en un país con más de dos décadas de conflicto armado y el cual en el momento es considerado como la capital mundial de los abusos sexuales, dentro de los relatos se evidencia el papel de la mujer como eje del hogar, trabajando en labores del campo donde en su mayoría suceden las violaciones.

Las mujeres deben trabajar en el campo, por lo cual se adentran horas en la parte rural del Congo, es allí el lugar donde se encuentran vulnerables y donde comúnmente son atacadas la mayoría de las veces por soldados del ejército del Congo, en este tipo de ataques no hay discriminación de edad, pueden ser víctimas las niñas, mujeres o ancianas, estando solas o en presencia de su familia, lo que empeora y trasciende la afectación generacional. Las mujeres que son víctimas de este tipo de violencia, comúnmente callan este situación por temor a ser rechazadas social y familiarmente; al enterarse los esposos de que sus mujeres fueron violadas; por lo general abandonan a la mujer y a su familia, en un territorio con pocos recursos económicos, hostil ,quedando solas y aisladas en una sociedad que las estigmatiza y hasta culpa de lo sucedido, todo esto hace que las mujeres sientan temor de hablar y denunciar a los culpables, que en este caso y en su mayoría son miembros de las fuerzas armadas, tanto por el rechazo como por las posibles represalias al ser puestas en evidencia.

La impunidad es otra de las razones por las cuales las mujeres no denuncian los casos de violación, como ya se había indicado, la mayoría de estos actos son cometidos por miembros del ejército, lo cual dificulta en gran medida que se pueda tener acceso a la justicia, en una sociedad donde la mujer es juzgada y culpada de ser causante de sus agravios, la República Democrática del Congo, ha endurecido sus penas contra este delito, y actualmente es uno de los lugares con penas más largas; las cuales alcanzan hasta los 20 años de condena para los que son hallados culpables.

El endurecimiento de las penas y la instalación del tribunal encargado de las violaciones en el Congo, no han sido suficientes para que este fenómeno cese, aunque se realicen este tipo de procesos, la tasa de impunidad es muy alta, y aunque las mujeres se encuentran un poco empoderadas para denunciar el proceso es doloroso al ser re victimizadas frente a sus victimarios, e instigadas a declarar en varias ocasiones en procesos penales largos e infructuosos, otro factor que no está a favor de la justicia, es el hecho de que el tribunal este manejado por miembros de las fuerzas armadas, lo cual hace que no exista imparcialidad al momento de ejercer justicia.

Se han dado notables avances en el camino de ofrecer justicia a las mujeres que han sido víctimas de violación, el reconocimiento de los crímenes contra las mujeres, aunque el concepto de violencia sexual no haya sido definido, está más abierto al debate y la comunidad internacional ha estado más al pendiente de este tipo de episodios, pero la justicia completa para las víctimas de estos crímenes está lejos de ser completa, los organismos internacionales aún no tiene un efecto sancionador directo y esto dificulta la completa reparación de las víctimas que continúan expuestas y en estado de indefensión ante una comunidad internacional que solo reconoce la existencia del problema pero que no ha hecho un gran esfuerzo por proteger y sancionar de forma efectiva.

REFERENCIAS

La violencia sexual como arma de guerra. http://escolapau.uab.es/img/qcp/violencia_sexual_guerra.pdf

La I Guerra Mundial en la retaguardia: la mujer protagonista, Graciela Padilla Castillo Universidad Complutense de Madrid, 2013

http://concurso.cnice.mec.es/cnice2006/material003/Trabajos/ViolenciaSocialA/todo_sobre_la_violencia_social.htm

Comprender y abordar la violencia contra las mujeres, Organización Mundial de la Salud. Violencia contra la mujer: violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer. Nota descriptiva N°. 239. Actualización de septiembre de 2011. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2011

www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=doc...Itemid.

VIOLENCIA SEXUAL CONTRA LA MUJER EN MEDIO DEL CONFLICTO ARMADO Y SU TRÁMITE DENTRO DEL MARCO DE JUSTICIA Y PAZ: LOS CRÍMENES INVISIBLES DE LA GUERRA EN COLOMBIA, http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/comunicacion/tesis637.pdf