Hombre Estado y Naturaleza

Por Cristian Javier Amaya Tambo

Hablar sobre el tema medioambiental me conduce a percibir mi entorno; ese del cual ya queda poco y que desde niño me ha brindado oxigeno, agua, luz, alimento, una familia e infinidad de cosas, que confluyen en mi desarrollo personal y habitual; creo que desde que empiezo a tener memoria han existido grandes catástrofes que han emergido desde lo más profundo de la tierra y generación tras generación el planeta tierra reclama sus derechos, esos que como individuos le hemos ido vulnerando segundo a segundo.

No es nada fácil escribir sobre dicho tema que hasta me lleva a reflexionar si escribir en la computadora, la cual terminara degradando el ambiente y acabando con la energía o escribir en un papel, contribuir en su producción a la tala de más especies naturales o acoplarme a la tecnología y sistematizarlo todo haciendo lo primero, pues cada segundo también evolucionamos y dicha evolución implica lesionar nuestro planeta, su cuidado y preservación no es prioridad en la acción humana; la degradación persiste y las acciones legales son pocas y las que existen son vacías pues todavía no hemos entendido que nosotros también somos tierra.

Pero por que debemos darle importancia a este tema que nos compete a todos y que llega hacer tan trascendental al punto que llegamos a imaginarnos lo que le dejaremos a las futuras generaciones; quizás tengamos la respuesta en la manos pero la codicia de la que ya está contaminada todas las almas de los hombres y la cual ha promovido muros de envidia, de rencor y sentimientos nos han llevado a la miseria y la matanza de unos a otros en nuestro afán de crecer demasiado prisa.

Lo anterior, es lo mínimo de mi sentir como ser de la naturaleza; por ende en el presente ensayo ahondare sobre la relación que existe y se debe dar entre el hombre y la naturaleza desde los derechos humanos; Partiendo del hecho de que el medio ambiente es de suma importancia y por tal razón, desde la acción estatal y desde las diferentes ramas del derecho se le debe dar un grado de protección especial, eficaz, eficiente y efectivo con el fin último de preservarlo de la degradación que hace de su propio entorno y con mayor frecuencia el hombre.

Constituye una violación a los derechos humanos esenciales, el saber que el Estado no da un grado de importancia relevante a la degradación ambiental y el daño que hacen los individuos a su habitad natural. Es de entender que el Estado deberá propender por la armonía entre el hombre y la naturaleza sin llegar afectar a uno de los dos a pesar de que los recursos naturales sean la base de supervivencia del individuo.

Hablar de recursos naturales en nuestro país y en los diferentes países del mundo nos llevaría a debatir el tema sobre el desarrollo humano, económico, industrial, tecnológico entre otros; que en sí mismos generan conflictos medioambientales e incluso conflictos armados internos, conflictos políticos, sociales, económicos, culturales, étnicos, religiosos y territoriales o como conflictos por recursos naturales de interés nacional. A causa de una sobreutilización o mala administración de los recursos; por lo cual surge la necesidad que desde el ámbito jurídico se defienda y se aporte jurisprudencialmente a la no agresión del medio ambiente.

Hoy en día a lo que se le llama “globalización” es quizás la destrucción e impacto más grande al planeta tierra, haciendo que hasta el mismo Estado trasgreda sus propias normas con el ánimo de adaptarse al cambio internacional, dejando de lado hasta lo promulgado en su carta constitucional (…) “Es deber del Estado proteger la diversidad e integridad del ambiente, conservar las áreas de especial importancia ecológica y fomentar la educación para el logro de estos fines” . “Proteger los recursos culturales y naturales del país y velar por la conservación de un ambiente sano” ; sin entender que los estados tienen perspectivas, recursos naturales y necesidades distintas entorno a su población.

Por lo anterior, a nivel global la sociedad se ve afectada cada vez más por los daños producidos al medioambiente aunque muchos se cieguen o lo tomen sin importancia y quizás muchos se hayan ido al más allá sin comprender que hombre y naturaleza forman un solo sistema natural.

De esta manera el hombre tiene que replantear sus ideas y darse cuenta que el calentamiento global y miles de problemas medioambientales; no surge de la nada, que estos daños al medioambiente son producidos por múltiples actividades que estamos acostumbrados a realizar, cosas como el solo uso de los vehículos automotores, el derrame de desechos tóxicos en mares, ríos, la deforestación y la destrucción de la fauna y flora de nuestro país connotan un replanteamiento de conciencias y la proyección de normas jurídicas que influyan en la prevención y corrección de comportamientos que atente contra el medio ambiente.

Debemos entender que el medioambiente es un factor importante en nuestras vidas y que el Estado debe apostar por su preservación a través de un modelo de desarrollo nacional en donde el aparato jurídico contribuya a su mantenimiento; pero vemos que esto no acontece de esta manera, pues nuestro país al tener un sin número de riquezas naturales de manera irracional propende por su deterioro cada día más proyectando sus esfuerzos en modelos económicos que no versan por el desarrollo ambiental entorno a la protección y provisión de recursos naturales y en si mimo el bienestar de la población que muchas veces es la más vulnerable.

Por otra parte, el estado no provee a la población de mecanismos suficientes que confluyan en manifestar su interés de protección del medio ambiente. Hoy en día vemos, como mecanismos como la tutela no influyen en la creación de un nuevo marco normativo que beneficie los habitad naturales, el dinero y la corrupción han hecho que múltiples ecosistemas desaparezcan en el territorio nacional y explotación tras explotación de minerales e hidrocarburos se vuelvan la base de patrones de riqueza que tan solo un pequeño grupo de la sociedad ostente y que para ello se valga de la fuerza con el fin de desprender de su entorno cultural a cientos y miles de individuos llenos de riqueza y conocimiento natural.

Por lo cual el derecho debe estar en caminado a que se respeten los derechos del ambiente contribuyendo al fortalecimiento de lo público- ambiental.

Bibliografía
1. Constitución política de Colombia, articulo 79, 1991
2. Ibídem, articulo 95 numeral 8.