Reseña: Los orígenes del totalitarismo

Por Carolina Corona Torres

Durante el ciclo del cine foro observamos como a través de una obra cinematográfica se retrata una realidad del pasado y del presente que aunque no seamos conscientes de la misma a minado nuestras mentes de forma imperceptible, y es que este fenómeno; el totalitarismo, comprende aquellos sistemas políticos que se empezaron a expresar en el primer cuarto del siglo XX, como fueron el nazismo en Alemania, el fascistas en Italia y España, y el comunistas en la Unión Soviética y China.
El término “totalitario” se acuño por primera vez durante los años del fascismo Italiano, utilizado por los adversarios de Mussolini quienes utilizaron el adjetivo por primera vez durante los Años 20 para estigmatizar el régimen de Mussolini, sin embargo Mussolini utilizó el objetivo “Totalitario” dándole una connotación positiva, la cual refleja en su conocida frase “para el fascismo, todo está dentro del estado y nada humano o espiritual existe ni tiene valor fuera del estado, en ese sentido el fascismo es totalitario”.
No obstante, el término “totalitarismo” empieza hacer alusión a los regímenes políticos cuyos mayores elementos es la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos humanos, donde el Estado es dirigido por un solo partido político que se funde con las instituciones del Estado. Regímenes que exaltan la figura de un personaje que tiene un poder ilimitado que alcanza todos los ámbitos y se manifiesta a través de la autoridad ejercida jerárquicamente.
Para ello se promueve una marcada propaganda política dirigida a las masas, con el fin de justificar y promover todas las decisiones que se tome desde el gobierno como necesarias para lograr los fines del Estado, haciendo que los lideres totalitarios quedaban investidos de una inmunidad para ejercer el poder.
Hannah Arendt en su obra “Los Orígenes del Totalitarismo” (Arendt , 1951) identificaría los dos movimientos totalitarios más importantes del siglo XX; el nazismo y el estalinismo cuyos orígenes se funda en el antisemitismo y el imperialismo, siendo el primero el agente propulsor del movimiento nazi.
El pueblo judío era reconocido como un grupo de gente de carácter internacional, que, sin tener patria común ni país, tenían amplia habilidad y tenacidad para el comercio y los negocios. A pesar de que los banqueros judíos habían prestado dinero a distintos estados, el auge del antisemitismo nazi se dio cuando este poder era más débil. Aun así, mucha gente identificó a los judíos como una clase que hacía dinero sin ser productiva y, por lo tanto, de ser el apoyo de los distintos estados a abatir. Mientras que el marxismo planteaba la dialéctica como lucha de clases, la llamada por Arendt “alianza entre la burguesía y el populacho”, basada en los desheredados y frustrados de la primera guerra mundial y de la crisis de Weimar unidos a la burguesía, lo que fue incubando el resentimiento hacía el pueblo Judío.
Por su parte la lucha contra el imperialismo encarnada por la Burguesía seria el caballo de batalla y justificación del Stalinismo enmascarado en una lucha de los trabajadores contra la burguesía que había provocado la Revolución Rusa en 1917, sin embargo a pesar de las buenas intenciones en la búsqueda de la justicia de la clase obrera, promulgada por el Lenninismo, con la llegada de Stalin como secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética desde 1922, se iniciaba un nuevo capítulo en las políticas del Estado contra los opositores al régimen, instaurándose diversos mecanismos de control y represión social como las grandes purgas, conocida como la peor represión ocurrida en un país en tiempos de paz, la cual tuvo lugar entre los años 1936 y 1939, tiempo en el que se ejecutaron cerca de 700.000 personas y la deportación de centenas de miles a campos de trabajos forzados en Siberia y otras regiones de la Unión Soviética, conocidos como el Gulag, los cuales fueron oficialmente creados el 25 de abril de 1930, a través de la orden 130/63 del OGPU de acuerdo con la orden de Sovnarkom 22, p. 248.
Durante esos años, cientos o miles de individuos fueron detenidos y sentenciados a largos períodos de prisión, de acuerdo con alguno de los múltiples pasajes del Artículo 58 (Código Penal de la RSFS de Rusia), que sancionaba varias formas de «actividades contrarrevolucionarias. Sistema donde eran enviados no sólo criminales de todo tipo, como exministros, sacerdotes, ciudadanos contrarios al régimen. El país atravesó entonces un intenso período de terror, de delación y de sospecha generalizada que puso los nervios a prueba, durante esta época el totalitarismo tuvo su máxima expresión, reprimiendo de la manera más cruda a cualquier opositor al mismo, separando familias y comunidades enteras.
Por su parte en Alemania con el Gobierno de Adolf Hitler, se implementaron un sin número de medidas de control. Se suspenden las libertades fundamentales reconocidas en la Constitución del 4 de febrero de 1933. Luego se estableció un organismo policial S.A., dirigidas por Ernest Röhm. El ministerio de propaganda estuvo dirigido por Goebbels, el que controlaba los medios de comunicación de masas y el NSDAP se convirtió en el partido único. La Política racial nazi, realizaba una distinción de la sociedad entre dos categorías; los “Volksgenossen” (compañeros de la nación), que pertenecía a Volksgemeinschaft y los Gemeinschaftsfremde (residentes), que consideraban no pertenecer al cuerpo histórico y cultural de Alemania. En esta segunda categoría se incluía a todas las personas de origen judío, gitanos, "lavativi", "asociales hereditarios", y todas las personas con discapacidades físicas o mentales.
Desde 1933 se adoptarían diversas políticas contra los judíos residentes en los territorios nazis, los cuales eran tildados de ser los causantes de la pobreza, el desempleo y la derrota en la Primera Guerra Mundial. Empezando en 1934 con el Boicot laboral, se prohibía a los judíos ser empleados del gobierno, desde 1935 la persecución de los judíos fue aumentando se prohibió a los judíos ingresar a las fuerzas armadas, y ese mismo año, la propaganda anti-judía apareció en tiendas y restaurantes de la Alemania Nazi, al año siguiente los judíos fueron apartados de todas las profesiones liberales, previniendo de manera efectiva que ejercieran influencia alguna en educación, política, formación universitaria o industria. Debido a esto, no hubo nada que frenara los movimientos anti-judíos que se extenderían a lo largo y ancho del panorama económico en la Alemania Nazi. En 1935, Las Leyes de Núremberg de Pureza Racial se aprobaron mientras se producían las grandes manifestaciones nazis en Núremberg. El 15 de septiembre de 1935, se aprueba la Ley para la Protección de la Sangre y el Honor Alemanes, impidiendo el matrimonio entre judíos y no judíos. . Al mismo tiempo, la Ley de Ciudadanía del Reich fue aprobada, y reforzada en noviembre por un decreto que establecía que todos los judíos dejaban de ser ciudadanos de su propio país, perdiendo de esta manera todos los derechos civiles el pueblo judío, la discriminación racial fue en ascenso, en 1938, la SS organizaron la Noche de los cristales rotos donde más de 7000 tiendas y almacenes de judíos fueron destrozados, y casi todas las sinagogas que había en Alemania fueron incendiadas así como muchos cementerios judíos.
Los judíos detenidos fueron conducidos a los campos de concentración, los cuales fueron aumentado hasta el fin de la segunda guerra mundial.
Con el fin de la segunda guerra mundial, en 1945 se establece un mundo bipolar, encarnado por EE.UU. y la URSS, los cuales presentaban sistemas económicos, políticos e ideológicos antagónicos. Sin embargo durante la Conferencia de Yalta La conferencia de Yalta, durante el 4 al 11 de febrero de 1945, durante la cual se tomaron decisiones sobre el futuro del territorio Europeo, se reunieron los que fueran llamados “los tres grandes” Churchill, Franklin D. Roosevelt y Stalin, parecía que se podían conciliar los diversos puntos de vista que se tenían sobre la justicia y la conveniencia para cada pueblo, no obstante se gestaba la que sería la guerra fría entre las dos potencias mundiales del momento.
Pero si nos regresamos a nuestro presente observamos que las características de un régimen totalitarista, se evidencian actualmente en nuestra sociedad, claro no es necesario pensar en una dictadura para referirnos al mismo fenómeno, que igualmente lleva a los mismos resultados, unos cuantos, en este caso un partido político y algunos medios de comunicación pensando por muchos, claro ya no se podría hablar de totalitarismo en su grado más puro, pues ahora los Estado han firmado un tratado de derechos humanos donde crimines como el genocidio, de lesa humanidad y de guerra ya no podrían quedar en la impunidad pues con la firma del Estatuto de Roma en su artículo 27 se aclara que el Estatuto será aplicable por igual a todos sin distinción alguna basada en el cargo oficial, sea Jefe de Estado o de Gobierno, miembro de un gobierno o parlamento, representante elegido o funcionario de gobierno, en ningún caso la eximirá de responsabilidad penal ni constituirá per se motivo para reducir la pena.
Lo que significa que actualmente las prácticas totalitaristas no se pueden aplicar por los gobernantes impunemente, como en aquellas épocas en el que el ruido y el terror de las armas diezmaba la población o cualquier señal de rebelión contra el sistema, sin embargo ahora las ideas son las que son totalitarias, tal como lo expresaría George Orwell en su obra 1984, donde retrata una sociedad totalitarista, evocando los que sucedió en la Alemania Nazi y lo que ocurre hoy donde los medios de comunicación fungen a veces como el gran hermano, que todo lo vigila y otros veces como los cuatro ministerios, pero está vez, donde se dirige el pensamiento de la opinión pública, la cual cree que piensa, pero realmente ha sido manipulada y condicionada para que no se oponga a lo que claramente es injusto, sino simplemente viva en una inercia que no se sorprende de nada y deja que el poder de decisión recaiga sobre unos pocos.


BIBLIOGRAFIA


Arendt , H. (1951). Los origenes del totalitarismo. Recuperado el 30 de mayo de 2017, de https://larisadelser.wikispaces.com/file/view/Arendt-Hannah-Los-Origenes-Del-Totalitarismo.pdf