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Replica al artículo de prensa El lío de los títulos ‘chimbos’ de la Gran Colombia.

Por Alejandro Badillo rodríguez

La revista semana público en medio digital el articulo El lío de los títulos ‘chimbos’ de la Gran Colombia el primero de marzo de 2017, el articulo cuenta que dentro del debate judicial en sede de tutela quedo develado que el programa de transferencias de profesionales no tenía registro calificado y que en consecuencia los títulos serian inválidos “El estudiante instauró una tutela que fue fallada, en primera y segunda en su contra. Sin embargo, en medio del litigio quedó al descubierto que el programa de Derecho de transferencia externa no tiene registro calificado, es decir, que los más de 700 títulos que ha otorgado serían inválidos[1]”. Sin embargo la publicación no tiene un rigor investigativo al punto de referirse a que una universidad está expidiendo títulos falsos, sinónimo de una palabra del vulgo chimbo.

Por ello hare una réplica argumentativa utilizando el siguiente itinerario para propender por la construcción de una opinión pública sobre este tema, primero se enunciara las críticas de calidad que hace mención el artículo de prensa al programa de derecho de transferencia externa de profesionales, segundo se hará un ejercicio de analogía frente a otros programas de universidades , tercero se expondrá los límites al derecho a la libertad de prensa cuando la información no es fiable o es falsa y por último, se hará mención a la protección constitucional de la autonomía universitaria.

Respecto a las críticas de calidad del programa de transferencia profesionales

Es importante advertir que el programa de derecho de transferencias externa de profesionales cumple con los mismos requisitos que el programa regular de derecho, esto es que ven el mismo contenido programático, tiene la misma intensidad horaria, y tienen que someterse a los mismos requisitos para la obtención del título de abogado, sin embargo el artículo de la revista semana asevera que al ser un programa que se hace en tres años no tiene calidad además que “ …el Ministerio de Educación no se había percatado de la irregularidad de este programa, a pesar de las vigilancias periódicas que realizó en esa institución.[2]

Es importante hacer mención a que se entiende por calidad, pues esta se mide por criterios objetivos, por lo que no puede juzgarse a priori si un contenido académico es malo o no por la cantidad de tiempo para la obtención de un título universitario, en el caso en controversia el programa de transferencias tiene una vocación de tres años, sin embargo en ese tiempo se ven las mismas asignaturas del pensum académico, con el mismo contenido y con la misma intensidad horaria, pero en un periodo intersemestral de dos meses, es así que una catedra de derecho constitucional que se dicta de manera regular en un semestre de cuatro meses, cuatro horas a la semana en el programa de transferencias de profesionales se ve ocho horas semanales en dos meses sumando la misma intensidad horaria para estudiar la asignatura. Otro punto que hay que hacer mención es la exigencia de que todos los docentes en derecho en el programa de transferencia externa de profesionales tengan título de maestría como requisito mínimo de posgrado, haciendo énfasis a que éste no puede ser título propio de una universidad, sino que debe ser avalado por el ministerio de educación, este punto demuestra que toda la plantilla docente tiene maestría en un área del derecho, exigencia que otras universidades en pregrado como la universidad manuela Beltrán, o los libertadores, no exigen, bien sea porque es más costoso el pago de un docente de posgrado de este calado o porque simplemente no es de su interés generar un perfil investigativo en sus estudiantes, ese criterio arriba expuesto de vincular únicamente docentes con este perfil puede medir la calidad, otro punto para medir la calidad serían las pruebas del estado saber PRO donde los estudiantes en el programa de profesionales han tenido sobresalientes resultados, situación que no fue observada por la revista semana y un factor de nuevo objetivo para medir la calidad tanto de la universidad como de sus egresados.

En síntesis el juicio apresurado de la falta de calidad se configura por cursar la profesión en tres años es desmedida y sin sustento factico, por lo que se configuran falacias en el artículo de prensa, que desinforman a la opinión sin embargo ese punto será desarrollado ulteriormente.

Casos analógicos

El artículo de prensa manifiesta que el programa de derecho para los profesionales no tiene registro calificado y por ello estaría entre dicho la titulación de 700 profesionales del derecho. Sin embargo, como la modalidad de profesionales cumple con las exigencias normativas del programa regular, es decir ver todas las asignaturas del pensum de derecho, las exigencias de preparatorios, cursar consultorio jurídico, judicatura o tesis, pues el programa controvertido cumple lo establecido en la Resolución 10575 de 2011, es decir no se necesita de expedir otro registro para la existencia del programa de profesionales.

Y este es el punto en controversia del artículo de prensa, pues radica que al no existir una resolución del ministerio para el programa de derecho de profesionales, la titulación resultante de cursar es falaz o términos utilizados por el periodista o comunicador es “chimbo”, sin embargo se presenta un caso analógico en el sistema de educación superior el cual tiene toda la validez el cual se explica a continuación.

La Universidad Nacional creo la maestría en perfil investigativo en la facultad de derecho en el año de 1997, en 2009 la facultad de derecho extendió el programa de maestría el cual tenía la vocación de formar investigadores académicos en derecho creando perfiles de profundización como lo es la maestría en derecho penal, en derecho de familia, en derecho constitucional, entre muchas otras, sin embargo todos estos programas son ofertados bajo el mismo registro calificado la Resolución 2411 del 10 de febrero de 2016, y se puede constatar porque todas llevan el mismo SNIES 19910, en razón en que el programa es presencial, vale los mismos créditos y se ve en tres semestres, sin embargo las exigencias de la modalidad son diametralmente distintas, por ejemplo el magister en derecho en perfil investigativo debe presentar una tesis más extensa, la cual es sometida a sustentación de tesis frente a tres jurados, mientras la maestría en profundización exige una extensión menor en la tesis y solo tiene un director y un segundo calificador, esto no es malo pues democratizó el acceso a hacer maestrías a sectores estudiantiles más amplios, ya que muchos profesionales necesitan de la titulación para seguir avanzando en su carrera profesional y laboral , pero que no tienen la vocación de formarse en investigación socio jurídica.

Ahora bien en el caso que nos ocupa la universidad nacional facultad de derecho oferta una cantidad considerable de maestrías que exigen requisitos diferentes, pero utilizando el mismo registro calificado e identificado en el sistema nacional de educación superior, con el mismo código SNIES 19910, entonces, en los parámetros expuestos por Semana, ¿también seria cuestionable la titulación de los magister, en una de las mejores universidades del país? El ejercicio analógico demuestra que las instituciones universitarias pueden generar movilidad de sus programas siempre y cuando cumplan con los elementos exigidos para su registro, en el caso del programa de transferencias de profesionales lo cumple, pero Semana no fue riguroso en revisar los presupuestos legales, ni siquiera de comprobar si las exigencias académicas o los contenidos del programa se están enseñando.

Los límites al derecho a la libertad de prensa y protección constitucional de la autonomía universitaria.

Soy defensor de las libertades y derechos humanos en especial la libertad de prensa, pues considero que con la libertad de prensa se protegen otros derechos como el acceso a la información y a la verdad a la formación de la opinión publica critica y reflexiva, diferencia entre las sociedades premodernas y contemporáneas, pero el desafortunado artículo de Semana amparándose en la libertad de prensa menoscabo derechos de rango fundamental, es importante advertir que ningún derecho tiene una vocación ilimitada, es decir que el ejercicio de los derechos tienen como límite no erosionar otros bienes fundamentales, Semana menoscabo con su expresión de títulos chimbos el buen nombre de los 700 egresados, las aspiraciones legítimas de estudiantes, la integridad del personal docente e incluso fue una clara afrente al principio constitucional de la autonomía universitaria, esa misma autonomía que sea ha defendido para no permitir la entrada de fuerzas militares armadas al claustro universitario o cuando se ha puesto de presente para defender que no se impongan creencias o visiones políticas estatales a las universidades

Cuando la información no es fiable o es falsa se vulneran derechos en este caso semana no verifico fuentes no reviso si de verdad está en controversia jurídica la legalidad del programa de derecho y solo podía darle el calificativo de títulos sin validez (por no utilizar chimbo expresión utilizado por un medio de comunicación elite) si existiera siquiera un acto administrativo o providencia judicial que así lo dijera.

Finalmente hablo como docente y mi opinión expuesta solo me representa a mí, pero aprovecho mi rol para invitar a Semana a que demos un debate abierto sobre la educación superior recordando un evento anecdótico en la historia, hace un buen par de años cuando la universidad gran Colombia género que los programas de educación superior se vieran en jornada nocturna fue criticado, por las elites universitarias e hicieron referencia a que los contenidos académicos no se verían con el mismo rigor y que el profesional no tendría los mismos conocimientos, hoy en dia la mayoría de las universidades han extendido sus programas en jornadas nocturnas entendiendo que el acceso a la educación superior debe ampliarse a quienes son trabajadores y quieren profesionalizarse.

Es probable que el tiempo juzgue que este programa sea considerado como pionero en Colombia para acercar el derecho a los profesionales a otras áreas y democratizar asi la educación.

  1. Tomado del articulo

  2. Ibídem.