Uno solo

Mussolini - Paso romano - Dominio Público
Mussolini - Paso romano - Dominio Público

DIANA MARA PELÁEZ CASTAÑO

El ser humano cuenta con su yo y otro yo, cuenta con su yo del presente y el yo del futuro que está dispuesto al cambio, se perfecciona con la variedad y se escandaliza con las diferencias, se agobia por no ser perfecto como otros, pero no se da cuenta que todos viven el momento de su vida solo el día que le corresponde, es envidioso con el que piensa diferente y es envidioso con el que no vive sus mismas situaciones, el ser humano ama y odia, pero también perdona y al final eso es lo importante, amar tan fuerte que perdonemos ofensas de aquellos que nos hacen daño y que así mismo hoy son nuestros hermanos por patria; que nos refugiemos en el cambio y en ideales pero para bien de una sociedad con aspiraciones de entender que las diferencias nos hacen mejores.

Obligaciones o sueños cualquiera de las dos palabras es bastante fuerte para profundizarla, una palabra suena represiva y otra más bien utópica; ¿qué es a lo que le temen las personas hoy o en día? o ¿qué quieren pero no pueden hacer?, ¿qué es el diario vivir y que es la perfección por la que todos los días se sufre ante la inclemencia por ejemplo del transporte público o el maltrato de nuestros mismos compañeros de vida?, mi conclusión a esto es que es posible que nosotros mismos vivamos en un pequeño estado totalitario dentro de la burbuja de nuestra propia vida; entender a que se refieren los autores con estados totalitarios es un poco complicado, pero también es posible que la base misma de este problema sea tan fundamental como los principios o valores que nos enseñan en casa.

Aunque el concepto de totalitarismo fue usado por Hannah Arendt para explicar que la vida cotidiana de los ciudadanos se encontraba controlada por una autoridad única y que ese poder solo pertenece a un partido político que tiene la voz de todos y que absorbe la divergencia convirtiendo el estado en un ente mecánico y controlador, mucho peor a dictaduras o gobiernos militarizados; a lo que se refiere la autora es claro, porque si bien es cierto el totalitarismo tiene unas características esenciales que lo convierten en un camino a la destrucción que ya hemos vivido en otras épocas de la humanidad y son las mismas que han desangrado vidas y han dejado una historia manchada de egoísmo y repudio, que ha nublado la visión de la verdad y la búsqueda de la felicidad del ser humano, que lo relaciono más allá de un estado totalitario con individuos cegados por la idea del yo mismo y que todos se deben amoldar a sus mismo pensamientos, una cultura egoísta del que exige más y el que da menos para servir a los demás, un mundo lleno de personas que pierden su engranaje y su fuerza de voluntad ante todo , donde lo único que queda es desarrollar nuestro carácter o ser mejores personas con nuestros actos simples de bondad.

Porque será que nos obligamos a cumplir con una monotonía consumista y finalmente el ser humano se subsume al deseo de grandes ideales totalitarios que esclavizan aquellos que desean volverse masa para convertir a todos en iguales, es que acaso al ser humano se le olvido el amor, la alegría de vivir o es que acaso el ser humano es un robot que solo se guía por el estado mecánico de su mente y su resignación costumbrista. soñemos con algo mejor o es que quizás queremos un mundo de iguales en vez de un mundo diverso, es imposible que la naturaleza nos puede enseñar más de vivir en un ambiente de amor y tranquilidad, una naturaleza capaz de lograr mejores resultados que los que los seres humanos pueden lograr aun con su capacidad de razonar, y es que es claro y evidente que no hemos podido corregir aun nuestra cultura vengativa y de perdón sin olvido, estamos maltratados y hemos crecido aprendiendo a odiar desde unas bases que vienen enlazadas a el maltrato infantil, el racismo, la violencia entre iguales, grupos armados represivos, todas estas bases de educación para el odio hoy en día son consideradas una enfermedad donde lo único importante es el “yo mismo o yo siempre tengo la razón y todo gira en torno a mí, que pase lo que sea con los demás, la indiferencia ante la problemática social desde que no me toque a mí todo me da igual”, ahí es donde pensamos donde quedo la bondad, el amor, el desinterés, dar sin ganar nada y darlo todo porque nuestro corazón nos impulsa hacer el bien por encima del mal.

Es que es cierto que somos ciudadanos apegados a las normas, que cumplimos con lo designado como bien hecho, pero acaso profundizamos en el hecho de que todos somos diferentes de que no hay un ser humano que tenga características perfectas, así como sucedió con los nazis cuando Adolfo Hitler con fines de recuperar su Alemania como potencia por los daños sufridos y el desprestigio generado después del acuerdo de Versalles soñaba con tener un periodo lleno de orgullo y no vergüenza, con el que, sin pensar en más, destruyo y atropello derechos y libertades individuales todos a merced del estado y las decisiones que el tomara con su partido; la realidad de que cualquier tipo de oposición era eliminada porque era un estado que se fundó con la naturaleza totalitaria, al igual que militarizado con un racismo que se fundamentaba en eliminar aquellos que no eran de sangre pura o que no poseían raza aria o indoeuropea, finalmente el nazismo tuvo como resultado más de seis millones de judíos exterminados por escuadrones de la muerte y millones fueron atrapados en campos de concentración y las principales causas de muerte fueron el exceso de trabajo físico y la enfermedad, lo anterior desarrollado en situaciones tales como el racismo fuertemente impulsado por esta ideología que creía fielmente en la superioridad de una raza aria y la pureza de su sangre, Todo aquel que no cumpliera con esos parámetros era fuertemente atacado debido a que los nazis pensaban que tenía potestad sobre la vida e integridad de los demás seres ideológicamente diferentes, popularizando la necesidad de deshacerse de los “inferiores” como política de estado en donde los judíos, negros, homosexuales,

fueron perseguidos atacados maltratados e incluso asesinados miles de judíos por orden del gobierno. al final cuál fue el resultado, un movimiento donde todos pensaran igual y tuvieran los mismos ideales, donde la raza debería ser limpia, pero la pregunta es limpia de que, es que acaso cual es la sangre más pura que la humanidad conoce o que conceptos son los que tenemos sobre la opinión que debemos generar, los debates públicos, las diferencias que nos hacen mejores personas cada día.

Logramos establecer que con el paso del tiempo ciertos grupos sueñan con la igualdad grupal basada en la idealización de líderes y una identificación reciproca de los integrantes o miembros del grupo entre sí, según Freud es un tipo de libido que se encuentra ligado al amor y de esta idea nace así la posibilidad de crear unos lazos que llevan a una “ilusión grupal” de la cual hemos hablado durante esta lectura esa que hace que se cree una defensa a los pensamientos y relaciones entre iguales y crea una exclusión de aquellos que piensan diferente, es algo tan significativo como amar y sentirse identificado con algo que representa nuestros pensamientos o con los deseos que tenemos.

Sin el mundo simulado de los movimientos totalitaristas en los que pusieron como mérito sin precedentes la problemática y la fusión de la sociedad con sufrimiento y basada en la superioridad no podríamos haber conocido el horror, ni el camino oscuro del individuo y la importancia que tiene para el imponer sus pensamientos sobre los de otros, También es cierto que sin el totalitarismo no podríamos haber encontrado nunca la naturaleza de la cual radica verdaderamente el mal, aunque este no es el único caso especial de esta problemática, también hemos conocido el régimen de Mussolini en Italia quien fue el creador del fascismo y de la ideología estatal totalitaria, al igual que el régimen de Sadam Husein en Irak y el régimen de Mao en china.

La restricción de derechos y la limitación hoy se presenta en grupos sociales por el hecho de que no todos tenemos las mismas características comunes o pensamos de igual manera, aunque hoy en día es muy difícil encontrar gobiernos dictadores y autoritarios ya que en la actualidad conocemos unos estados sociales de derecho en los cuales se fundamenta la participación ciudadana y prevalece la protección de derechos fundamentales todos en voz del cuidado de todos aquellos derechos humanos que en la antigüedad se vieron vulnerados por ideales totalitaristas, fascistas y nazistas que convirtieron a las personas en seres oprimidos y desnaturalizados.

Lo cierto es que tenemos la oportunidad de generar el cambio de acabar con enfermedades tan básicas como el desconocer los derechos de las personas, el odio y el rencor que son sentimientos que desde nuestro mismo consentimiento podemos acabar porque en vez de querer generar daño es más fácil perdonar y tratar de tener una mejor convivencia, aunque no se desconoce que hay circunstancias que generan ira, es muy complicado virtuar el porqué de las acciones de las personas o conocer cuáles son sus fines, o no pensar que la misma violencia en la que hemos vivido en nuestro país no genere resultados negativos en la actitud de las personas, pero debemos aprender a vivir con lo que nos gusta y lo que no, para lograr así vivir el fin único de la humanidad que es ser felices.

Bibliografía:

www.aimdigital.com.ar/2015/12/10/los-origenes-del-totalitarismo

libro contextos sociales

diccionario enciclopedia visual

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