Reclutamiento de menores: Los niños de la guerra

© Netflix

NÉSTOR FABIÁN AGUILAR ABELLA

El presente ensayo pretende dar cuenta de la problemática que existe en el Mundo y en Colombia del reclutamiento ilegal de menores de edad que son en listados en grupos armados dentro de conflictos internos y externos de diferentes países y sociedades.

El reclutamiento de menores es una de las consecuencias de una sociedad fragmentada en la cual no existe respeto por un ser humano en formación, que desconoce el porqué de una guerra y el motivo para lucharla.

El menor de edad debe ser el niño caracterizado por su dependencia e indefensión, y por ser alguien que debería permanecer resguardado tanto por el colegio como por la familia, hasta lograr una madurez física, intelectual y moral que le permita tomar decisiones sobre su vida y su actuar.

El fenómeno de reclutamiento de menores no es nuevo en la historia del ser humano, pero es un acto aborrecido por las sociedades modernas y Estados de Derecho a nivel mundial. Pero siendo un fenómeno prohibido y abominado por la sociedad y el mundo en general, aún sigue habiendo niños abocados a vivir este padecimiento día tras día.

En la Película Bestias Sin Nación del director Cary Joji Fukunaga y basado en la novela del escritor nigeriano Uzodinma Iweala, observamos como menores de edad son reclutados por diferentes grupos armados de un país africano, para combatir en nombre de una revolución o liberación de un pueblo; es así como el drama de la película se basa en las experiencias de Agu, un niño soldado de un país africano que, tras cerrar la escuela y ser sacado de su aldea y golpeado casi hasta la muerte, se vio obligado a participar en una guerra civil empuñando un arma y combatiendo a sus compatriotas.

Así refleja la película la problemática del niño soldado o niño de guerra. Este se puede definir como todo menor de 18 años de edad vinculado con una fuerza armada o un grupo armado que haya sido reclutado o utilizado por una fuerza armada o un grupo armado en cualquier capacidad, incluidos los niños, tanto niños como niñas, aunque sin limitarse a ellos, utilizados como combatientes, cocineros, cargadores, espías o para fines sexuales. (Fuente: Principios de París sobre la participación de niños en los conflictos armados 2007)

En la actualidad (2016) no se tiene una cifra acertada de cuantos menores de edad son reclutados para los diferentes conflictos armados a nivel mundial, es importante aclarar que en muchos conflictos los niños participan directamente en los combates. Sin embargo, su papel no se limita solo a combatir. Muchas niñas y niños comienzan desempeñando funciones de apoyo que también suponen enormes riesgos y penurias.

Una de las tareas corrientes que se asignan a los niños es servir de cargadores, designados con frecuencia para trasladar cargas sumamente pesadas como municiones o soldados heridos. Algunos niños se desempeñan como vigías, correos y cocineros y realizan muchas otras tareas cotidianas. Las niñas son particularmente vulnerables y a menudo son obligadas a servir de esclavas sexuales para los soldados. A partir de lo anterior se cree que decenas de miles de menores de edad actualmente se encuentran vinculados a la guerra, una cifra de UNICEF señala que desde año 1988 al año 2010, más de 100.000 niños han sido liberados o han recibido apoyo para su reintegración a la sociedad, esto solo refleja la punta del iceberg.

A febrero del año 2015 según cifras de naciones unidas todavía 18 países siguen reclutando a menores de edad en el mundo. Estos países se encuentran inmersos en conflictos internos como son los casos de Siria, en donde se recrudece días tras día el conflicto, pero encontramos también países como: Afganistán, Colombia, Costa de Marfil, Filipinas, Irak, Líbano, Mali, Nigeria, Myanmar, Pakistán, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, República Democrática del Congo, Tailandia y Yemen.

Si observamos claramente el único país Americano que aún persiste en el reclutamiento de menores es Colombia, un deshonroso lugar de por mas, pero es una cruda realidad del deterioro de la sociedad en que vivimos. Se estima que en Colombia actualmente y a pesar de los procesos de paz que se están llevando, aún existe más de 10.000 menores reclutados como niños soldados repartidos entre los diferentes grupos armados y bandas criminales que se encuentran en nuestro País. (Datos Human Rights Watch. Año 2015)

¿Pero qué desventuras vive un niño soldado? Muchos de nosotros vemos los conflictos bélicos tanto internos de Colombia, así como los del exterior desde la barrera, es decir, cómodamente a través de nuestros televisores, a diferencia de otros que viven en carne propia el flagelo de la Guerra.

Para darnos una noción de lo que viven los menores reclutados en la guerra podemos volver a citar fragmentos de la película Bestias sin nación, es así como a través de la impericias de su Protagonista Agu, observamos las desdichas de la guerra, para recordar como el vio su infancia interrumpida, su estudio suspendido y su trauma de sus víctimas, de la sangre derramada, de las bombas y las balas; pero también la memoria de su familia, de su vida que precedió a la violencia, de esa versión suya que no sostiene un arma y no piensa usar una jamás.

Para terminar este ensayo se deja la frase del niño que se convierte en un hombre pero en un hombre de guerra. Se perdió el niño, ser perdió la infancia, se perdió la inocencia y ¿se perderá el futuro?

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