El narcotráfico y la política en Colombia… ¿Uniones perversas?

CARLOS ALBERTO NARANJO HURTADO

Conceptos importantes:

Narcotráfico: Es el comercio ilegal de drogas tóxicas en grandes cantidades. El proceso (que comienza con el cultivo de las sustancias, sigue con la producción y finaliza con la distribución y la venta) suele ser realizado por diversas organizaciones ilícitas (denominadas carteles) que se especializan en distintas partes de la cadena. http://definicion.de/narcotrafico/

Contrabando: Por contrabando se designa al tráfico ilegal de mercancías sin pagar los pertinentes derechos de aduanas tipificados por ley.
Aunque también, por contrabando se designa a la producción y comercio de aquellas mercancías consideradas por las autoridades locales como ilegales, tales como drogas prohibidas como son la cocaína, la marihuana, la heroína, entre otras. http://www.definicionabc.com/general/contrabando.php

Clientelismo: Podemos definir al clientelismo como aquellas relaciones informales de intercambio recíproco y mutuamente benéfico de favores entre dos sujetos, basadas en una amistad instrumental, desigualdad, diferencia de poder y control de recursos, en las que existe un patrón y un cliente: el patrón proporciona bienes materiales, protección y acceso a recursos diversos y el cliente ofrece a cambio servicios personales, lealtad, apoyo político o votos. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=41702404

Corrupción: Se refiere al mal uso del poder público para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente de forma secreta y privada. El término opuesto a corrupción política es transparencia. Por esta razón se puede hablar del nivel de corrupción o de transparencia de un Estado. Todos los tipos de gobierno son susceptibles de corrupción política. Las formas de corrupción varían, pero las más comunes son el uso ilegítimo de información privilegiada, el tráfico de drogas, el patrocinio, y también los sobornos, las extorsiones, los fraudes, la malversación, la prevaricación, el caciquismo, el compadrazgo, la cooptación, el nepotismo, la impunidad, y el despotismo. La corrupción facilita a menudo otro tipo de hechos criminales como el narcotráfico, el lavado de dinero, y la prostitución ilegal; aunque no se restringe a estos crímenes organizados, y no siempre apoya o protege otros crímenes. https://es.wikipedia.org/wiki/Corrupci%C3%B3n_pol%C3%ADtica

Para iniciar este corto trabajo, debemos hacer un recorrido, mínimo, pero que nos permita tener una visión, al menos global, del país que existía en las últimas dos, casi tres generaciones, estamos refiriéndonos a la vida social, política y humana que se presentaba después de los años 50. En este periodo histórico del Estado Colombiano, los partidos políticos dominantes, o mejor existentes, eran los partidos conservador y liberal, que mantenían la hegemonía en todos los aspectos del poder. No se puede dejar de resaltar que en el año de 1948, exactamente el 9 de abril, fue asesinado el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán; quien fue un importante político, y estudioso de la época, vinculado con la Rama Legislativa de nuestro país y de importantes universidades como la Universidad Nacional y la Universidad Libre, llego a ser alcalde de Bogotá y Ministro de Educación de la Época del presidente Eduardo Santos, y era un muy posible candidato a ser elegido como presidente de los colombianos. Su asesinato, permitió el inicio de lo que es conocido como el Bogotazo, donde la población de la capital, como del país en general se inclinó en una lucha en contra de los abusos que se presentaban por la defensa de los derechos de las poblaciones, se puede afirmar que esta fecha da el inicio a las guerrillas que aun hoy se presentan en Colombia, con la diferencia que en aquellos años existían unos conceptos o principios por la defensas y no por otros intereses, como ocurre actualmente.

Muy cercano a los años 60, los líderes o mandatarios de los partidos dominantes, y en vista de la agravación de la violencia, toman la decisión de efectuar un “acuerdo de caballeros” para el “beneficio de la población” y se conformó la coalición bipartidista conocida como el Frente Nacional, que es firmado El 24 de julio de 1956, conocido como el Pacto de Benidorm, en España, en donde se estableció un sistema de gobierno, durante los siguientes 16 años, el poder presidencial se alternaría, cada cuatro años, entre un representante liberal y uno conservador, los partidos conservador y liberal se unían para gobernar el país e igualmente dividir los cargos, olvidando como siempre que dentro de la población existían conceptos diferentes y con iguales derechos a participar con nombres como: La Alianza Nacional Popular.

El acuerdo comenzó a ser aplicado en 1958, con la elección de Alberto Lleras Camargo, y llegó a su fin el 7 de agosto de 1974, en el momento en que termina el mandato del político conservador Misael Pastrana Borrero.

Un escritor de grandes cualidades y profundo conocimiento del proceso histórico colombiano, en lo relacionado con esta difícil situación que llevamos soportando hace tantos años, y con el mal manejo institucional, denomina algunos hitos históricos como “Mitos” y hace referencia a mitos como el Mito del Olimpo Radical, el Mito de la Regeneración, el Mito de la Republica Liberal, el Mito de la Violencia, el Mito del Frente Nacional y el Mito de la Constitución del 91, entre otros. ¿Estado y cultura mafiosa en Colombia? Oscar Mejía Quintana, pág. 40; 41; 42. Universidad Nacional de Colombia.

Es bueno conocer un poco el cómo fue direccionado y quienes fueron los autores principales del Mito del Frente Nacional, no con el ánimo de adentrarnos en su historia a profundidad, pero si por el concepto histórico importante que desempeñaron, con los extremos de gobernabilidad ejecutados.

Los presidentes que conformaron el Frente Nacional, fueron en su orden, así:

  1. Alberto Lleras Camargo, Primer presidente del Frente Nacional y pertenecía al Partido Liberal. Gobernó durante el periodo entre 1958 y 1962. Lleras estableció el programa para la inserción de los guerrilleros que habían firmado la paz, alineó a Colombia con la política internacional de los Estados Unidos y de la Alianza para el Progreso.
  1. Guillermo León Valencia, de filiación conservadora, asumió el poder en 1962. Valencia le dio continuidad a los planes de gobierno de Lleras, intensificó la construcción de vivienda y la electrificación rural, aumentó las exportaciones de café y petróleo, lo que permitió que se diese una recuperación económica significativa. En su mandato se da origen en Marquetalia, a las FARC.  
  1. Carlos Lleras Restrepo, en 1966, del Partido Liberal, se preocupó principalmente por la modernización del Estado y por emprender cambios en las políticas económicas que permitieran el desarrollo del país. Crea la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC). Otro asunto importante durante el gobierno de Lleras fue la reforma Constitucional de 1968.
  1. Misael Pastrana, en 1970 asumió el poder el político conservador Misael Pastrana Borrero, último presidente del Frente Nacional.

Los gobiernos del Frente Nacional se preocuparon por combatir la violencia y por neutralizar el auge de los movimientos insurgentes de izquierda, aunque sin mayores resultados, pues fue durante este periodo que aparecieron los movimientos guerrilleros más importantes, como es el caso de las FARC, el ELN y el M-19. También durante este periodo se intentó varias veces llevar a cabo una reforma agraria con el fin de repartir pequeñas parcelas a campesinos, pero el proceso fue lento y poco eficiente.

Durante el Frente Nacional y con los efectos de la segunda guerra mundial, desde los Estados Unidos de Norte América, instauraron un programa de ayuda a Latino América, que se denominó “Alianza para el Progreso” y parte de su finalidad era limitar la influencia del régimen Cubano en estos países, ya que esto los afectaba directamente, por la conexión de Cuba con el régimen comunista y los, necesariamente efectos de la Guerra Fría. Hago la anotación sobre esto, para tratar de explicar cómo fue el inicio del esquema de los carteles de la droga en nuestro país; con la llegada de la iniciativa Norte Americana, llegaron los grupos de jóvenes integrantes de los equipos de trabajo y con ellos, sus ansiedades de aventuras y de conocimientos renovadores. En nuestro país en las regiones de la costa, en las bananeras y en la Sierra Nevada, se tenían cultivos de marihuana de muy buena calidad y esto fue conocido por los integrantes de la comitiva de los citados colaboradores, quienes una vez entusiasmados, aunaron esfuerzos con los conocidos contrabandistas colombianos y a través de sus mismos pilotos se dieron a la tarea de hacer llegar la tan excelente planta a su país; es interesante, tener claridad de que los contrabandistas, no aparecieron de la nada, pues siempre habían existido, solo que sus mercaderías eran otras, pero con el auge de la marihuana, la facilidad de transportarla y la conexión directa para su negociación, se logró un negocio lucrativo para todos, donde se da un negocio más lucrativo que el mismo contrabando y por supuesto mayor que cualquier negocio licito y apareció lo que la historia nacional conoce como la bonanza marimbera, donde para que funcionara era necesario la participación de componentes que brindaran protección y por su puesto la integración directa o indirecta de una o varias partes del esquema Estatal, pues es muy poco probable que un Estado con todas las herramientas de control no observara ni en lo más mínimo lo que estaba empezando a nacer y que sería la base fundamental para la inmensa y frustrante esquema corrupto que siempre ha nublado el horizonte de nuestra hermosa nación.

Hasta esta parte hemos observado la ruta que se presentó, en el esquema político, del país, haremos un seguimiento, partir del cierre del Pacto Nacional, donde fueron electos los siguientes presidentes, quienes realizaron su labor presidencial y adicionalmente, facilitaron algunos elementos para que pudiera fortalecerse el negocio ilícito del contrabando, el narcotráfico, el clientelismos, la corrupción de forma explícita y tal vez el inicio de la tan mencionada narco política, nuestra narco democracia.

El presidente que siguió, una vez terminado el pacto denominado Frente Nacional, fue Alfonso López Michelsen, 1974-1978. En su mandato, se permite la aplicación del instrumento denominado “La Ventanilla Siniestra, en el Banco de la Republica por la que ingresaron los millones de dólares de la bonanza marimbera, confundidos con los de la bonanza cafetera, que por lo demás en buena parte correspondieron a contrabando del grano. En más de una ocasión se confundieron los dos negocios, como se demostró aun en 1986 con el clan de los Cárdenas, vinculados a un proceso penal por un millonario contrabando de café en Santa Martha.” Los Jinetes de la Cocaína, Fabio Castillo, Bogotá, Editorial Documentos Periodísticos, 1987, pág. 23.

En sus “andanzas”, se recuerda uno de los episodios más criticados en la vida pública del ex presidente López, que fue una reunión que sostuvo el 6 de mayo de 1984 con un grupo de narcos en el Hotel Marriot de Panamá, López estuvo allí con Santiago Londoño, Pablo Escobar y Jorge Luis Ochoa. Querían que López fuera intermediario de un ofrecimiento al gobierno en el que planteaban desactivar su red de distribución de droga, denunciar los sitios de procesamiento de la coca y repatriar sus capitales.

López admitió que sí estuvo en la reunión, pero autorizado por el presidente Belisario Betancur, y que su papel fue escuchar la propuesta de los “narcos” y transmitirla al gobierno, que luego comisionó al procurador Carlos Jiménez para encargarse de ese asunto. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-3634658

Julio Cesar Turbay Ayala, 1978-1982, en esta presidencia, se ven altamente resaltadas las huelgas y el incremento por parte de las guerrillas y el narcotráfico; ya por estos años, los colombianos éramos considerados unos de los mayores productores de marihuana y cocaína del mundo. Una de sus frases célebres fue, "Tenemos que reducir la corrupción a sus justas proporciones." que nos muestra, la visión que se tenía desde la época, en forma explícita, que era maniobrar la instituciones con la aceptación del termino y la implicación que ello tiene…

Belisario Betancur Cuartas, 1982-1986, fue un gobierno con altas inclinaciones pacifistas o de silencio y desde la óptica poética del doctor Betancur, siempre deseó encontrar acuerdos beneficiosos para el pueblo colombiano con los diferentes grupos alzados en armas, como el ELN, las FARC, el EPL y el M19. Se presentaron problemas violentos como la toma del Palacio de Justicia por el M19, el fortalecimiento de los grupos de narcotraficantes. En este mandato, se dio un incremento de la presión sobre los grandes narcotraficantes, acostumbrados a la tradicional pasividad del gobierno en sus asuntos, esto motivó el asesinato de su ministro de Justicia en abril de 1984 y el inicio de una nueva espiral de violencia protagonizada por los ejércitos privados de los narcotraficantes. Se habla de la financiación de la campaña presidencial de Betancur, así como de la financiación de la toma por parte del M19 y que por efecto involucra a nuestro honorables Congresistas que actualmente ostentan tan digna calidad y que en su momento hicieron parte de este grupo armado y todavía hoy hacen alarde de su grupo subversivo. http://www.radiosantafe.com/2009/12/17/pablo-escobar-dio-us2-millones-para-financiar-toma-del-palacio-de-justicia/

Virgilio Barco Vargas, 1986-1990, al presidente Barco, las políticas iniciales del presidente Betancur, en contra del narcotráfico, como la decisión de extraditarlos y del embargo de bienes, le dieron pie a las retaliaciones de los narcoterroristas y le toco asumir estas situaciones que no eran simples altercados, sino el enfrentamiento con organizaciones formadas profesionalmente en este aspecto, por personas especializadas, que llegaron del exterior.

Se presentaron asesinatos de líderes comunitarios o de cualquier persona que no estuviera a favor de los narcotraficantes, como el Procurador Carlos Mauro Hoyos, en 1988; el gobernador de Antioquia, Antonio Roldan Betancur,  el comandante de la policía de Medellín, coronel  Valdemar  franklin Quintero, y el magistrado del tribunal superior de Bogotá, Carlos Ernesto Valencia.

Esta presidencia fue el soporte de una violencia sin antecedentes en nuestro país, parece increíble conocer lo que contiene nuestra historia, como son las muertes de candidatos presidenciales; Jaime Pardo Leal, candidato de la UP,  el 12 de octubre de 1987; Luis Carlos Galán Sarmiento, el 18 de agosto de 1989; Bernardo Jaramillo Ossa, de la UP; Carlos Pizarro León-Gómez, líder del recién desmovilizado grupo M-19; también es necesario recordar las múltiples bombas que afectaron la tranquilidad del país en general, como fueron en las que hicieron explosión en reconocidos diarios, en hoteles, en aviones, en el DAS, lo que significó no solo la muerte de cientos de personas, sino la intranquilidad e inseguridad para la población colombiana que vivía en el inmenso temor, siempre a la espera de la siguiente bomba que en cualquier lugar podía ser ubicada.

César Augusto Gaviria Trujillo, 1990-1994, es elegido presidente de los colombianos, como consecuencia del asesinato del candidato Luis Carlos Galán, ocurrido en 1989, uno de sus objetivos, fue la lucha constante contra el narcotráfico y a través de elementos jurídicos, busco el acuerdo de no extradición y como efecto la entrega de los conocidos hermanos Ochoa y de Pablo Escobar, quien fue ubicado en la cárcel conocida como la Catedral donde permaneció alrededor de un año, sitio del cual luego se fugaría ante las noticias de un posible traslado a una cárcel real. Durante su mandato se fundamentó el denominado Mito de la Constitución del 91, mediante su aplicación se fortalecieron elementos claves en el recorrido del país, como la Corte Constitucional, la Fiscalía General de la Nación y otras instituciones que permitirían una nueva visión de un país diferente, nuevo, con oportunidades para todos.

Ernesto Samper Pizano, 1994-1998, fue presidente de los colombianos, con uno de los niveles más elevados de corrupción y participación del narcotráfico; la gran mayoría de su mandato, fue en su defensa en el denominado “Proceso 8000”, desde 1995, estas investigaciones, del narcoescandalo, estuvieron en cabeza de la Fiscalía General de la Nación y la Corte Suprema de Justicia. En este proceso fueron imputados cargos a senadores, representantes a la cámara, un procurador general, un ex contralor, y muchos testaferros del cartel de Cali; de la misma manera el presidente fue investigado, pero absuelto por tal situación, de lo cual resulta inquietante que en un proceso de tal envergadura, no se lograra comprobar ningún tipo de vinculación del expresidente. Esta experiencia nos deja el conocimiento, de que nuestro país sufre de una inmensa corrupción desde las altas esferas del poder, y realmente es una condición que por lo visto, no tiene forma de evaluarla y ubicar a los posibles responsables, debido a que es tan alto el nivel del poder que poseen los narcotraficantes que se hacen intocables los participantes en estas escenas tan perjudiciales para nuestro país.

Se creyó por algunos momentos que, al menos los efectos de este grave proceso, sería la muerte política para este dirigente, pero no ocurrió en lo más mínimo, sino que aun en nuestros días continua ejerciendo poder e influencias en la toma de decisiones a nivel nacional. No fue suficiente que los integrantes del conocido cartel de Cali, hicieran sus acusaciones contra él o los integrantes de su gabinete, por recibir sus mal habidos dineros, ya que continua impune soportado con la fuerte capa de la narco política que envuelve todas las esferas de la estructura Estatal. Podría decirse que en el esquema intocable de los políticos Colombianos, ex presidentes, se les permite la posibilidad de dejar hundir a sus coequiperos, encarcelados, sin ningún tipo de afectación, siempre y cuando ellos permanezcan altivos y poderosos.

Otro escenario, que conoce todo el país, esta lo ocurrido con el ex alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, donde el expresidente, con su poder logro que muchos funcionarios de esta administración, fueran de su grupo, reflejando una vez más inmenso poder, es decir ninguna influencia negativa por el citado proceso 8000.

Andrés Pastrana Arango, 1998-2002, su presidencia fue fortalecida por el sueño de los Colombianos de alcanzar la paz con el grupo guerrillero de las FARC, pero todo el periodo recorrió un camino, donde se entrega gran extensión de tierras a este grupo subversivo, no se logra la desmovilización, pero si el fortalecimiento de este grupo narco guerrillero, no solo se entrega el país, sino que se permite nuevas rutas de exportación de drogas y mientras los colombianos estamos bajo un velo de ignorancia y engaño, los narcotraficantes se hacen cada día más poderosos, y nuestros gobernantes no se dan por enterados.

Así lo expresa el doctor Oscar Mejía Quintana en su libro, “la fallida estrategia del Gobierno Pastrana por concretar un procesos de paz con las Farc y la doble táctica de estos de fortalecerse a su sombra, se cataliza en dos direcciones: la necesidad del narco paramilitarismo de combatir la guerrilla y, segundo, la urgencia de culminar el proceso de colonización del Estado…” ¿Estado y cultura mafiosa en Colombia? Oscar Mejía Quintana, pág. 47; 48. Universidad Nacional de Colombia.

Álvaro Uribe Vélez, 2002-2010, muy cuestionado, muy alabado, muy respetado, muy odiado, son múltiples adjetivos para referirse a su mandato; demasiados cuestionamientos, pero como todo en nuestro país, no deja de ser simples y vacías opiniones sin argumentación o pruebas y si existen, tal vez el poder, el dinero y la violencia las hacen callar.

Juan Manuel Santos Calderón, 2010…actual presidente, su posición frente a la comunidad es su proyecto de proceso de paz…

Hipótesis

a continuación señalo la hipótesis del presente ensayo:

“el poder estatal se influye negativamente por la visión narcotraficante y se desvirtúa totalmente la finalidad del Estado, donde el objetivo pasa de ser el servicio al a ciudadanía, a la mezcla explosiva y fatal del poder y el dinero”.

Como se puede observar en la corta reseña, es que en definitiva, nuestros gobiernos de una u otra forma se han visto salpicados por la corrupción que genera el poder del dinero que surge de los grupos terroristas y que ha sido desde años inmemorables, pues no es cierto que los carteles hubiesen aparecido en los 80, como lo hemos creído.

Deberíamos hacernos una pregunta sobre que es el elemento que tanto daño le hace a la población: la Coca, es una plata del sector del trópico, andino, que posee una ramificación delgada, con hojas pequeñas, de verdes colores, es utilizada desde hace muchísimos años por la población indígena como analgésico en sus procesos médicos; es muy nutritiva y por medio de sus utilización, le facilita intercambios entre sus comunidades. Es más conocida a nivel mundial, por la posibilidad que posee, a partir de procesos químicos de obtener la cocaína, sustancia que si es altamente adictiva y afecta de forma severa el sistema nervioso central.

El recorrido de la cocaína en Colombia no existe solo desde los años 80, pues buscando un poco en la historia, ya en los años 20, encontramos registros de la existencia de la cocaína que la producían en Barranquilla y a través de un viaje por Cuba, la entregaban al destino en los Estados Unidos y que muy posiblemente, no pudieron prosperar por la ocurrencia de la segunda guerra mundial.

Como lo relacione en líneas anteriores, existió un inicio de los negocios ilícitos con la marihuana; en los años 70, con la proliferación de personas dedicadas a colonizar selvas vírgenes, inicialmente se dedican a la siembra de plantaciones legales, pero su rentabilidad era escasa, a esto se sumaba el problema de violencia civil que vivía el país, lo que permitió, que a medida que se movilizaban los campesinos, también se movilizaban los guerrilleros ofreciendo protección; nace, entonces, la posibilidad de la siembre de aquella planta mágica, con pocas dificultades para su protección, pero si, con mucha rentabilidad y con un negocio ya establecido, solo se necesitaba sembrarla, cultivarla y ya existía el comprador; al tiempo también los protectores, es decir las guerrillas que asumen el papel del Estado para estos campesinos. De esta forma las guerrillas se financiaban, con la droga, con extorciones, con secuestros, y de esta forma se da inicio a un nuevo modelo económico, donde hasta los más humildes se ven beneficiados, la cocaína, logra transformar la cultura de las poblaciones, de los campesinos, de las ciudades, del país, con el aumento del dinero permitiendo el cambio de las clases sociales, mejorándole a algunos, degenerando a otros, y vinculando al círculo perverso desde las familias humildes, ciudadanos normales, directivos, políticos, periodistas, policías, en general a toda la población.

Aparecen los carteles en Colombia en los años 70, pero con características totalmente diferentes a las condiciones cómo funcionan los carteles famosos en Italia, donde existían conceptos de lealtad, de familia, de honor, tenían rituales de comportamiento pero aquí con la inmensa diferencia de que solo vale o se fundamente en el beneficio económico; no podría afirmarse si en el resto del mundo ocurre lo mismo, pero en nuestro país, la droga y la corrupción no tiene ideología, en Colombia no hay justicia.

Hablemos un poco de narco democracia, este término, se usó en Colombia desde el gobierno de Samper, pero los poderes de la Cocaína, manejaban la política del Estado desde hacía muchos años atrás, la historia nos muestra como Pablo Escobar, fue congresista y los acompañantes de sus fechorías, describen como con su dinero se financio la toma del Palacio de Justicia y tal vez, podría afirmarse que el sometimiento de este narcotraficante fue lo que le dio inicio la consecución de la Constitución, pues uno de los puntos claves del acuerdo, fue la eliminación de la extradición de Colombianos y es un poco dudoso que esta decisión tan fortalecida y solicitada por los denominados extraditables, no tuviese influencia de sus inmensos poderes. El poder del narcotráfico, se inmiscuyó en todo los niveles de la población Colombiana y cada uno de nosotros lo permitió en su medida, se adentró en los espacios económicos, toco los niveles legislativos, utilizo a su antojo a nuestras mujeres, quienes por ambición y escases de principios permitieron ser utilizadas como muñecas de colección, manejaba los “supuestos” principios de nuestros equipos deportivos, a nuestros directivos empresariales, a los directivos de instituciones sagradas como los Ministerios del Estado, Contralorías; a nuestros policías, a quienes no compraba, los mataba, los directivos departamentales y municipales, logro hacer esclavo, con el poder del dinero y la violencia a todo un país, generando malestar, dolor, incredulidad; pues no existen líderes, observamos que siempre están esperando a sacar utilidad y no ofreciendo e servicio a las comunidades como es lo que se esperaría de ellos. Esta realidad no la podemos esconder, tenemos que ser críticos y realistas de nuestra inmensa dificultad, la redes del narcotráfico, enmarcaron la vida política de Colombia, modificaron de una forma abrupta las costumbres de la sociedad, permitieron que existieran de sobra cantidades inmensas de liquidez de efectivo desencadenando una inflación exagerada y burbujas inmobiliarias inmanejables; el narcotráfico, definió presidente de los colombianos y no nos dimos por enterados, y nuestro problema actual con las FARC, que nos “enorgullecemos” de decir que es una lucha política y social de más de 50 años, no es más que un efecto adicional del poderío del narcotráfico, no hay lucha política, lo que existe es un excelente y millonario negocio.

Un tema que no se puede dejar pasar, sin comentar, es lo referente a la frase profunda del presidente Turbay, "Tenemos que reducir la corrupción a sus justas proporciones." es deprimente, como estas macabras palabras se han apropiado de nuestro modo de hacer las cosas, al parecer, todo tiene su salida, su mejor manera de aplicar las normas y desde hace muchos años, se olvidó que en nuestro país, existían principios y nuestra palabra nunca se empeñaba; se optó por las salidas más fáciles, más rápidas, “todo por debajo” ya a nadie le importa ni le afecta el concepto de principios y valores. Como lo cita nuestro escritor de cabecera en su libro:

La mafia, tanto la siciliana como la criolla, se ha hecho contra la ley, ha construido con sangre sus propios canales de ascenso al poder económico político y, sobre todo, ha impregnado de su cultura –la del “no me dejo”, le del “soy el más vivo”, la del “todo vale huevo”- al resto del país, o para ser exactos al 84%. Es la cultura de la fuerza a la fuerza, de la justicia por mano propia, de las recompensas por huellas digitales y memorias digitales, del “véndame o le compro a la viuda”, del “le corto la cara marica”, del “quite o lo quito” su escudo de armas: un corazón incendiario….” ¿Estado y cultura mafiosa en Colombia? Oscar Mejía Quintana, pág. 53. Universidad Nacional de Colombia.

Se observa este cáncer malvado desde las organizaciones más pequeñas hasta el nivel de Estatal, generando que se destruya la legitimidad del sistema político y del mismo Estado. Sin explicaciones lógicas, aparecen inmensas fortunas, en la administración de lo público, no hay control, se distribuyen recursos y difícilmente, se conoce donde terminaran invertidos o gastados al antojo de manos inescrupulosas según los fines particulares de quien puede tomar la decisión, olvidándose que la política y el poder que esta ofrece es para el servicio de los más necesitados, pero al parecer esta filosofía esta tirada a la basura y sin aplicabilidad desde hace ya muchos años. Se pierden los elementos morales que algún día, fortalecieron la sociedad y nace la llamada “cultura de la ostentación, de los bienes suntuarios, de las mujeres plásticas, del dinero fácil se vuelve parte de nuestra cotidianidad y empieza a ser aceptada por sus elites dirigentes como un mal necesario, asumiendo paradójicamente muchos de estos desvalores como propios” ¿Estado y cultura mafiosa en Colombia? Oscar Mejía Quintana, pág. 14. Universidad Nacional de Colombia

Podríamos pensar que la corrupción es algo actual, pues conocemos muy poco, además no estudiamos la historia y no hemos aprendido de ella, y por no conocerla o no recordarla, estamos condenados a repetirla, diario tenemos ejemplos que generan vergüenza, el cómo se despilfarran los recursos de las entidades del Estado, desde lo nacional hasta lo regional, como en los más humildes municipios, existen comunidades sin los recursos básicos y los recursos, millones, billones, por alguna extraña razón se desaparece y no existe nadie que pueda ejercer ningún tipo de control; solo con lo que nos muestra la experiencia del cómo fue manipulado el esquema del Frente Nacional, con sus gobiernos dictatoriales para sus infraestructura burocrática, se puede denotar que el poder es enfermizo, contagioso, excluyente solo busca beneficios obstáculos, extraños enriquecimientos, que desvirtúan en forma total la filosofía del hombre público que debería ser el hombre de servicio, que posea una visión altruista de la vida, del ayudar a las comunidades. No puede entenderse como soporta nuestro país, el esquema de escándalos de corrupción acumulados uno sobre otro y al parecer ni a nuestros legisladores ni a las autoridades mismas, les afecta solo sufren los más desprotegidos, los que poseen mayores necesidades básicas insatisfechas y podríamos pensar, bien es difícil notarlo, pero como no sentirlo si es a diario, tenemos temas como los llamados “carruseles”, los “pulpos”, los “carteles”, las “mafias”, las “pensiones exageradas de nuestros honorables hombres de la patria” los “desfalcos en la salud” el sabio proyecto “agro ingreso seguro” las “devoluciones ficticias de la administración de impuestos”…en resumen nuestras venas están desangrando y no hemos querido darnos cuenta, todos los recursos que se evaporan salen de nuestros bolsillos y definitivamente, parece no importarnos.

Los ciudadanos de este país, ya nos no vemos sorprendidos con los diferentes niveles de evasión, de los escandaloso de observar cómo se manipulan las normas para beneficiar a los más altos dignatarios, con pensiones, prebendas, viajes; como no sentir dolor de patria al conocer de los procesos infames que se inician en contra de representantes de las altas Cortes, de Jueces donde están depositada la transparencia, la fe en nuestras instituciones, donde esta soportada la cúspide, lo más valioso de nuestra justicia.

Podría pensarse, que la estructura del Estado tiene sus inmensas debilidades y que no ha sido posible corregirlas, sería necesario repensar la institucionalidad, desde las funciones de cada parte componente, haciendo necesario que su desempeño sea único real y evaluable, no con tanto desdeño en las labores y siempre con el deseo que es visible, de buscar más poder y beneficios. Cada Corte, a sus funciones, los legisladores a fundamentar las normas, diminución de la burocracia, los jueces a sus tareas de aplicar justicia, sin esperar favores, tal vez, así, lograría iniciarse un cambio; esto sin dejar de observa como un alto porcentaje de los integrantes del Congreso de la Republica, se tienen que declarar impedidos en sus decisiones, por estar vinculados con procesos en la Corte Suprema o con el Concejo de Estado o por la “burocracia” familiar, nuestra Colombia es un país maravilloso, pero parece un circo de la forma tan absurda y desmedida como es manipulado.

Conclusiones

Está comprobado, según los procesos históricos, que la forma como se enfrentan los productos surgidos ilegalmente, son la búsqueda de la legalización o descriminalización de ellos, como ejemplo tenemos:

El alcohol, que genera una adicción igual que cualquier droga ilegal e inicialmente, para controlarlo, en los años 20, fue igual de conflictivo que las drogas actuales.

La Nicotina, el tabaco no fue legal como lo es actualmente, para lograrlo, se generó un proceso y hay que reconocer que su utilización, genera gran adicción y es altamente perjudicial para la salud.

Es importante señalar que prohibir las drogas ha causado inmensos efectos negativos y aplicar sanciones o limitantes genera mayores costos que el implemento de procesos de control, empoderando a los ciudadanos proyectándolos a asumir su propia libertad y responsabilidad de sus acciones. Considero que desmitificar el problema ayudaría a su solución.

Si se evita la prohibición, se generarían negocios lícitos y por tanto dejaría de ser un negocio tan lucrativo y deseado por los grupos ilegales, evitando las guerras por los dineros sucios y simplemente nacería la simple competencia del mercado para quienes lo quieran realizar bajo la normatividad del estado.

Si el producto es legal, y por tanto no tan lucrativo, quienes la producen no lo verán como “un buen” negocio y los podría ser facilitado hasta por el mismo Estado.

Los negocios legales los controla el mismo mercado, si son ilegales, no existe ningún tipo de control; ni siquiera en su uso, de forma legal podría evitarse temas de ventas y aplicación de sobredosis.

La ilegalidad de las drogas, hace fructífero a los grandes poseedores del negocio, con gigantescos ingresos y por tanto distribución de utilidades y enriquecimiento para los políticos corruptos manipuladores del poder; si este solvente y atractivo comercio se hace legal, se evitaría la corrupción que es inherente a la manipulación del poder político, que se acerca a todos los niveles del estado, donde se pueden relacionar policías, aduanas, jueces y autoridades en general; quienes por la ilegalidad, son extorsionados.

Con la legalización de la droga, se busca potencializar la confianza de la comunidad en los servidores e instituciones públicas en general.

Los costos de la guerra antidrogas, se puede aplicar en el perfeccionamiento de políticas de salubridad y desarrollo social de las comunidades y de los jóvenes.

Si el negocio del contrabando, deja de ser un negocio rentable, las Farc que son el grupo terrorista, que nos atemoriza, perderá la forma de financiarse y por tanto las armas se disminuirán.

Volver legal el esquema de las drogas en nuestro país, permitiría evitar las violencias que surgen por su rentabilidad, lo que afecta a los campos y ciudades.

Legalizar las drogas implica desmitificarlas, pero a su vez la necesidad de generar educación frente a sus efectos con el fin de evitar su uso y abuso; es obligatorio por parte del Estado, generar políticas para que socialmente se observen las drogas como algo social.

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